Source: Genderanalysis.com

Problemáticas alrededor de la disforia de género ¿Volviendo tangible lo intangible o patologización trans?

En plática con un amigo que está tomando sus últimos cursos de la carrera de psicología, tocamos el tema de la disforia de género. Me dijo que una amiga trans de él odia el término disforia y que “se lo pasaba por los huevos”, opinión que él comparte, y no quiere continuar con la patologización trans desde su posición como (futuro) psicólogo.

Para el caso, Missé y Coll-Planas (2010) tienen un trabajo que recomiendo muchísimo para el que se quiera enterar de dónde viene el activismo de la despatologización de la transexualidad, si bien de hace ya unos años, antes de la publicación del DSM-V, los autores no solo exponen las posturas alrededor del tema, haciendo a mi ver una muy buena crítica histórica, también sirve como una introducción al debate actual que considera todas las problemáticas de la vivencia trans actual, algunas de las que comentaré aquí.

Esto no busca ser un comentario alrededor del ensayo de Missé y Coll-Planas, me sirvo de él como una de mis fuentes de información, pero quiero también exponer las posturas que he estado reflexionando a lo largo del tiempo y, sobre todo, abrir el debate hacia otras voces de la comunidad trans.

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On a personal note…

Desde la última vez que escribí sobre mi proceso de transición han pasado una serie de cosas.

  • A principios de año, después de volver de mi estancia en la Ciudad de México, estaba en un peso y talla alarmantemente alto, además de que estaba sumamente deprimido y tenía ataques de ansiedad constantes.
  • Mi desorden alimenticio (DA) empezó a ser más de lo que podía controlar, no solo tenía atracones con mayor frecuencia, empecé a tener mucha ansiedad por la sola de idea de comer, fuera algo saludable o no.
  • Dejé momentáneamente el veganismo para comenzar una dieta proteica a base de mariscos y vegetales. No carbohidratos, no azúcar. Mi objetivo era perder entre 10 y 15 kg para empezar el tratamiento con testosterona.
  • Perdí 10kg! Y ahora llevo un mes en testosterona. Aún soy pecetariano y aún tengo mucho por perder.

Sobre todo, todavía tengo un desorden alimenticio, y todavía tengo obesidad. Anímicamente estoy cien veces mejor que hace meses. Los sentimientos suicidas y la ansiedad constante han prácticamente desaparecido al comenzar las hormonas. Algo que me ayudó mucho a perder peso fue un medicamento que me quitaba la ansiedad por comer, ese aún lo tomo y he notado que cuando no lo hago, la ansiedad vuelve y me salgo con extrema facilidad de mi régimen.

Aunque así lo parezca, aunque la mayoría del tiempo me sienta, incluso, como si todo esto hubiera acabado, la verdad es que no es así. Quiero hablar de mi DA, de cómo lo he llevado, y cómo pienso ayudarme desde ahora. Esta es una nota personal.

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Diarios / Journals

 

Tenía 18 años, era el verano del 2013 y estaba terminando la preparatoria. La escuela a la que iba era una prepa tecnica y me requería hacer prácticas profesionales para graduarme, a pesar de que nunca me titulé como técnico electrónico porque apenas aprendí a medir el amperaje(?) de una resistencia.

Durante mis prácticas profesionales en el área de servicio técnico de un museo de la ciudad, empecé a desarrollar, aunque no lo reconocí hasta mucho después, síntomas de ansiedad y depresión, a raíz de sentir la incertidumbre del futuro; quería ser escritor o periodista, y estudiar algo dentro de las humanidades o la comunicación, pero en mi día a día no hacía nada semejante. En la escuela llevaba materias todas de ciencias exactas, en la tarde actualizaba el software de PC’s e iba a clases de francés. No tenía mucho tiempo para leer o escribir, algo que pensaba que necesitaba hacer a toda costa si quería ser el siguiente comunicólogo nacional a la altura de Denisse Dresser o Carmen Aristegui (sí, yo era ese morrito de prepa). Comencé a sentirme cansado todo el tiempo, triste o melancólico sin ninguna razón aparente y además, empecé a comer. Fue probablemente la primera vez en la que comía una cantidad ridícula de dulces y pasteles solo para aliviar el dolor o llenar el vacío o lo que sea. Necesitaba sentirme bien, rápido, pero solo duraba minutos.

Después de graduarme, habiéndome inscrito a la carrera de Letras Hispánicas, mi depresión no hizo más que empeorar, esas vacaciones empecé a autolesionarme, lo único que podía hacer era ver blogs en internet e interminables series. En esa época salió la primera temporada de Orange is the new black, Orphan black, The fosters; también se estrenaron las películas G.B.F, 52 Tuesdays, Breaking the girls. Ese verano devoré todo eso y más de las series y películas que habían salido en años anteriores. Mi mente había llegado a tal deterioro que solo podía concentrarse en las historias de ficción puestas ante mí y si no lo tenía, si mi mente caía en la realidad, comenzaban las conductas autodestructivas, la autolesión, los atracones de comida, el llanto sin parar.

Comencé la terapia psicológica en noviembre de ese año, justo después de haber terminado una brevísima relación que tuve con una chica que también sufría de depresión, ansiedad y un desorden alimenticio. Después de darnos cuenta que Yo no necesito ayuda, tú necesitas ayuda; no, tú necesitas ayuda, yo no! no nos llevaba a ningún lado, nos tomamos un “break”, aunque no fue sencillo, pues me sentía profundamente traicionado, no tardé en darme cuenta que eso era lo mejor para los dos. Al año siguiente empezó mi costumbre de escribir en un pequeño cuaderno lo que sentía, a modo terapéutico. Hoy me doy la oportunidad de presentarlo; esto, también como un ejercicio terapéutico.

portada

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Recursos audiovisuales para personas trans* y sus familias.

Hace tiempo decidí crear una lista de reproducción en youtube con documentales e información acerca del tema trans. La idea era recolectar contenido en español que pudiera mostrarle a familiares y amigos que no entendieran muy bien qué era por lo que yo estaba pasando. Hasta el día de hoy, no le he dado uso a esta lista de reproducción (no ha surgido la necesidad/oportunidad), pero creo que no vendría mal compartirla al resto del mundo.

Hasta ahora sólo he añadido 7 vídeos (es difícil encontrar información BUENA en español o subtitulada) pero la búsqueda continúa 😀

Espero que esta lista de reproducción les sea útil y si tienen recomendaciones de vídeos (que estén disponibles en youtube), por favor, compártanlos.

Fuck you, dysphoria.

Esta es mi cuarta semana saliendo a trotar… me fue muy bien las primeras dos semanas pero para la tercera mi disforia atacó desde algún sitio donde la tenía guardada. No había salido a correr desde el martes pasado, me sentía miserable, súper disfórico, la simple idea de salir a correr me hacía llorar.

Le dije a mi madre, obviamente no entendió, pero me dijo un par de cosas que me sirvieron. Lo que piensen los demás vale madre, no puedo vivir mi vida preocupado por si las demás personas me ven como mujer o como varón, yo sé lo que soy y sé a dónde quiero ir. El viaje es largo, pero ¡no puedo esperar 3 años para las hormonas y otro año más para poder representar físicamente lo que soy! No puedo vivir cuatro años escondido, solo esperando, es por eso que tengo que hacer algo HOY.

Siempre habrá días como estos donde no puedas reconocerte al espejo y la idea de salir de tu cuarto sea aterradora, en esos días, date tiempo para pensar, para calmarte.

Hoy la carrera continuó, detalles sobre mi ritmo, peso y tallas después del salto:

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El nombre y la forma

En las últimas semanas he tenido dos sueños algo similares: personas que considero sercanas o a quienes aprecio no respetan mis deseos de un nombre masculino o neutral además de no usar la forma masculina. Hasta ahí suena muy parecido a la realidad, pero además de eso, también tienen actitudes de burla hacia mi identidad.

El primer sueño lo tuve hace como tres semanas, una amiga y compañera de escuela se reía de mí cuando le decía, gritando y muy molesto: “¡No quiero ser bonita, ni delicada; quiero ser guapo, fuerte, valiente, un hombre!”. Como respuesta ella solo se reía de mí como diciendo “tú no puedes hacer eso, no puedes cambiarte y no puedes cambiar la forma en que otros te ven”. En el mundo real, esta amiga mía, aunque sabe que soy trans, con demasiada frecuencia olvida que quiero que me diga Jul y casi nunca usa la forma masculina. En parte es mi culpa pues soy poco acertivo y no la corrijo nunca. Considero, sin embargo, que este sueño no iba solamente dirigido a ella, sino a todo el mundo, todos aquellos a quienes no les he contado como me siento y que temo que sus respuestas no sean positivas.

El segundo sueño fue ayer y fue muy parecido. Lo extraño fue que esta vez fue una chica que solo he visto un par de meses, vive en otra ciudad y estuvo de visita acá el año pasado. En su momento esta chica me pareció muy interesante y guapa, pero después de que se fue no mantuvimos ningún contacto, por lo que me pareció muy extraño haber soñado con ella. En el sueño, yo le pedía que hablara en forma masculina y que me dijera «Jul» (así me dicen la mayoría de mis amigos, es un viejo apodo y me gusta porque es neutral). Su respuesta fue prácticamente de burla y me dijo que no lo haría. El resto del sueño no lo recuerdo pero esta vez, en vez de estar molesto me sentí algo triste.

¿Cuál es el sentido de estos sueños? Me siento muy perdido cuando amigos que saben que soy trans y que quiero me digan de una manera se olvidan de eso. Sé que es difícil pero siento que ni siquiera lo intentan. Creo que la mentalidad de la persona también tiene mucho que ver. A dos amigas se los dije al mismo tiempo, una de ellas hasta me dice Julián de vez en cuando y siempre me habla en masculino, la otra ni sus luces, parece que nunca se lo dije. Lo mismo a otras dos amigas se los dije una vez y de inmediato comenzaron a llamarme en masculino, por supuesto, se iban equivando, pero yo me daba cuenta que lo intentaban y eso es lo que me gustaba. Mi madre? ni siquiera entiende mi necesidad de que me llame en masculino o que me diga Jul y mi hermana se niega a pensar que ahora yo soy su hermanO.

Todo esto es un tema del lenguaje y su modificación voluntaria… hasta podría ser tema de ponencia! 😐 pero por ahora solo quiero decir que me frustra un poco la lucha con las personas, una parte de mí quiere cachetearlos o mojarlos con un atomisador como a los perritos, otra parte no quiere molestarlos.

Correr sí; salir no

Soy un tipo bastante introvertido. Si me has conocido en persona te podrás dar cuenta de eso en los primeros quince minutos. Aunado a eso, mi disforia me impide disfrutar de muchas cosas. Hacer ejercicio en público es una de ellas. Aún no sé cómo es que mi disforia funciona, pero cuando estoy afuera o en un gimnasio, con shorts y bra deportivo (porque un binder para ejercitarse no es pero si para nada recomendado), me siendo muy vulnerable.

Es por eso que aunque disfrute de la actividad física (que así es), detesto el factor social que esta conlleva.

Pero porque necesito bajar de peso para que mi cuerpo pueda representar lo que en mi interior es, decidí hacer a un lado todos los sentimientos negativos que la actividad al aire libre me provocan; puse una alarma, junté en una esquina junto a mi cama unos tennis, shorts y playera, y esta mañana me levanté para salir a correr.

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«Do I pass?»

2015-05-23 18.23.21

Ayer salí con un viejo amigo al cine. Esperando por él empecé a sentir un poco de ansiedad. Tenía puestas mis botas, unos pantalones oscuros y una camisa a cuadros desabrochada encima de una playera oscura. Y por supuesto mi confiable binder que me hace un grandísimo favor al ocultar mi pecho. De cualquier forma, sigo sin pasar desapersibido. Sé que la gente me mira y piensa “¿es un hombre o una mujer?” más que nada en el mundo solo espero que piensen “es un hombre”, pero no puedo ir preguntándole a extraños “hey, ¿me veo como niño o como niña para ti?”

Fui a sanborns, me tomé una foto en el espejo de cuerpo completo y se la mandé a una de mis mejores amigas con la pregunta del millón “do I pass?”

Para quien no lo sepa, “pass” es inglés para pasar, como pasar un examen, por ejemplo. En el lexicón de los chicos trans angloparlantes, la pregunta “do i pass?” significa algo así como “pasar como hombre”, es decir, que las personas a tu alrededor te ven y no les cabe la menor duda: eres un varón.

En mi caso, un hombre algo gordito y pre-t, con busto y caderas eso es algo complicado :< Sin embargo, en la foto al menos de las caderas para arriba era todo un chico. Mi torso se veía rectangular, no había ni un rastro de cintura. Mi pecho estaba oculto en el binder y las sombras de mi playera oscura y mi cara estaba inclinada hacia atrás, mi cuello se veía más largo y mostraba una mandíbula cuadrada… Es verdad, parezco ex-convito, pero también me veo algo varonil. Pedí la opinión honesta de una amiga que sabe por lo que estoy pasando y me dijo “si no supiera que eres tú, estaría algo confundida, no sabría decir si es hombre o mujer”. Esa respuesta es suficiente para mí.

¿Por qué es tan importante para las personas trans que se nos vea como hombres o como mujeres? ¿Acaso nos importa tanto la opinión de los demás? Creo que lo que buscamos es simple, queremos dejar de vivir bajo una máscara. Queremos ser libres, expresar nuestra identidad que nuestra identidad sea reconocida. Ese es el motivo de tanta faramaya, de tanta ansiedad. No queremos ser nadie más que nosotros mismos. No queremos que se nos violente por ser diferentes, por “no parecer ni hombre ni mujer”.

Es cierto, no seré persivido como varón hasta que no lleve unos 6 meses en testosterona, pero mientras tanto, no me daré por vencido. Seguire siendo quien soy, porque eso nadie me lo puede quitar.

//Miedos

2014-01-26 13.50.18

Hace como dos semanas me dije a mí mismo que en vacaciones de verano saldría del clóset con mi madre y le diría que soy trans, que después de eso podría ser más público al respecto y pedirle a todos que me llamaran Jul o Julián y en la forma masculina y cuando regresara a clases hablaría con los maestros y tal vez pediría que mi credencial de estudiante tuviera una «J.» en vez de mi nombre de nacimiento… Pero estoy teniendo dudas.

Me asusta salir del clóset. No quiero que mi familia me odie, no quiero ver a mi madre triste o preocupada. Nunca escuchas de hombres trans aquí donde vivo… no quiero que piense que esto es su culpa o que me crió mal, que estoy molesto con ella, o que lo estoy inventando, que es culpa de internet…

Una amiga dijo que estaré bien, que obviamente no se lo tomará tan a la ligera pero que no me desheredará (francamente veo ese escenario muy lejano) pero aun así, no quiero experimentar el rechazo, no estoy listo para eso. No… no quiero discutir.

16.06.15 | Exposición de motivos.

Y bueno. Acá andamos…

Como este es el primer post supongo que es lo propio, no?

Me gusta escribir… Me fascina escribir. He escrito en blogs desde los 12 o 13 años, primero como un diario de mis aventuras de adolecente, de mis pasatiempos, luego mis dibujos, mis “mini ficciones” (disque). Luego dejé eso, me hice un tumblr y todo mi contenido se volvió ajeno. Empecé a escribir en foros pero no era igual, tener un diario era solo una terapia y dije… quiero volver a tener un blog.

Y bueno. Acá andamos…

Sin embargo, esta vez mis intenciones son claras. Hace como mes y medio me dije a mí mismo “Jul, ya déjate de chingaderas. Eres trans. Ya no puedes vivir con miedo. Este eres tú”

No, no fue fácil. No puedo señalar un momento exacto en el que me di cuenta de esto, pero mi identidad como hombre trans ya me venía dando vueltas desde alrededor de agosto de 2014 (por lo menos, es muy probable que ya antes lo haya pensado). El miedo nos hace hacer cosas estúpidas. En mi caso, me empujó a una vida ajena a la que me correspondía. Me hizo pensar que si dejaba de pensar en ello lo suficiente ese sentimiento de disforia, de tristeza y de enojo desaparecería. No fue así.

Y bueno. Acá andamos…

No estoy en hormonas (espero estarlo pronto). Muchos de mis amigos saben que soy trans pero les cuesta acostumbrarse a mi nombre. Mi familia ni en cuenta. Cada semana voy a terapia psicológica para ayudarme a comprender más este asunto de la identidad de género (y otras cosas de mi vida también).

Mi proceso de transición empezó en el momento en que me dije “ya basta, este soy yo”. Lo primero que hice fue decidirme a perder el peso extra que tengo (que es mucho). No puedo tomar hormonas, pero puedo hacer ejercicio y modelar el cuerpo, perder grasa en el área del pecho y las piernas. Cierto, sin testosterona no tendré unos hombros anchos como el Capitán América, ¿pero un chico puede soñar, no? (¿no?).

Nadie dijo que sería fácil. Y me alegro que no lo sea, si la vida me puso esto en frente es porque puedo superarlo. A veces me asusta todo, me asusta la reacción de mi familia, el costo de la transición, la reacción de mi escuela, de la sociedad… otras veces simplemente me miro en el espejo (esas veces cuando usas la camisa correcta, cuando el binder te ajusta perfecto, cuando tu pose es ideal para hacer que tus hombros se vean del ancho de tus caderas) y sonrío, porque mi cuerpo se acerca más a lo que siento dentro de mí.

Y bueno, acá andamos.